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Aprendiendo sobre el tránsito de las almas

Conectar con el mundo espiritual es la tarea que realizamos los médiums. Y este fin de semana hemos podido practicar y poner orden a estas habilidades que en algunos casos acompañan a las personas desde la infancia, creando grandes dificultades de relación, y en otras personas emerge más tardíamente de forma no lineal, descontrolada y sin demasiada información de qué hacer.

Hemos puesto orden y encuadre a todo ello. Clarividencia, clariaudiencia, clarisensibilidad, por intuición, …. cada uno/a ha experimentado varios canales.

Hemos conectado con almas que ya habían traspasado. Una había traspasado recientemente y otra hace más de 30 años. Ambas nos dieron pruebas de su continuidad en el otro lado. Muchas gracias por venir a comunicarse con nosotros en el marco de este aprendizaje y entreno.

También hemos visto cómo podemos ayudar a finalizar el tránsito a aquellas almas que están en el camino de partida, para que puedan encontrar la Paz y Amor que hay en el otro lado.

Liberar almas obsesoras de cada uno también ha sido un reto. Las resistencias son grandes y se hicieron notar el domingo en la mañana, cuando todos los participantes vivieron diferentes pequeños incidentes que retrasaron su llegada. Aún así, la tarea pudo realizarse, experimentando cambios inmediatos en algunos de los casos.

Personalmente me siento muy agradecida por todo lo que hemos compartido y aprendido unos de otros. Sobre nuestras experiencias y habilidades en esta profesión que está al servicio para ayudar a las personas a conectar con aquellos que ya partieron.

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Incineración, sí. Pero no antes de las 72h.

En mi última sesión de mediumnidad, ayudé a traspasar a una mujer que falleció por cáncer terminal con metástasis por todo el cuerpo y bajo los efectos de la morfina.

Pude vivirlo en primera persona y ello me permitió adquirir un conocimiento que me fue dado para compartir.

Sentí, literalmente en mi cuerpo, el dolor de los huesos de esta mujer y cómo éstos se deshacían. Sentí, literalmente, las células de su sangre enfermas, en diferentes maneras. Sentí, literalmente, el cuerpo descomponerse por dentro. Sentí, literalmente, la incapacidad de poder retirar la energía del cuerpo físico al tener la conciencia dispersada por los efectos de la morfina. Sentí en mi cuerpo como ella entendía que la morfina suavizaba el dolor, pero cómo a su vez era un obstáculo para la muerte y salida del cuerpo y cómo ello la había mantenido atascada en el astral.

Sentí, a través de mi cuerpo, cómo era consciente de que la habían incinerado. Y lo sintió correcto para eliminar toda la materia física enferma. Pero fue demasiado pronto. Le faltaron 24h para poder desprenderse completamente de ese cuerpo y retirar la energía de a poco. Eso tampoco ayudó.

Sentí como las cenizas fueron enterradas y devueltas a la Tierra. Eso era tremendamente reparador para mi ser, porque era la manera en que mis familiares me daban la libertad para irme y volver a la Madre.

Tumbada en la camilla, porque me quedé blanca y casi me desplomo, los propios familiares me ayudaron/la ayudaron sujetando mi cabeza y mis piernas, para poder recuperar la conciencia dentro del contenedor que es el cuerpo y poder salir por la puerta que corresponde.

Y así pude exhalar su último aliento.

Y ella salió de mi cuerpo hacia arriba y yo pude recuperar mi sentir, ahora como Ma. Àngels completamente, viéndola allí en el cielo con su marido, que la esperaba. Agradecidos ambos.

La comunicación siguió, ahora ya sentada de nuevo en la silla.

Confío que estas experiencias nos permitan a los que quedamos vivos aprender sobre el buen morir.

Hermanos que partieron jóvenes

Espontáneo: en mi interior escucho una voz joven masculina que me dice repetidamente accidente de coche y a la vez percibo una energía de hermano, y digo a la mujer que me han presentado hace poco (tras sondear un poco sobre el tema):
– ¿Has perdido un hermano?
– Sí
– ¿En accidente de coche?
– Sí
– ¿Joven?
– Sí, cuando yo tenía 18 (ahora aprox 50), él tenía 23.
– Me muestra algo muy significativo en relación a su pierna derecha (veo imágenes), y como si tú le hicieras masaje o algo en esa pierna.
– Fue la pierna que se le rompió en el accidente. Cuando le picaba yo miraba de rascarle con un palito por dentro del yeso. Murió unos días después.
– Ha venido de muy lejos para saludarte. Está muy bien. Alegre y fresco.
– Sí, era así, muy alegre.

Abuelos que son guías

Espontáneo. En el transcurso de una conversación, reiteradamente los ojos se me van al lado izquierdo de mi interlocutor pues percibo una presencia. A la vez, en mi mente me pasan imágenes fugaces del dorso de unas manos que percibo muy grandes. Intento sentir internamente quién es, y me viene la sensación del abuelo paterno. Chequeo sobre el tema antes de decir lo que estoy viendo. Una vez empiezo con la primera frase, las imágenes emergen todas seguidas …
– ¿Cómo te llevabas con tu abuelo materno?
– Muy bien, era mi abuelo preferido
– Le siento en tu hombro izquierdo. Veo unas manos grandes. ¿Hay alguna anécdota con sus manos?
– Sí, eran muy grandes.
– Me muestra que tenía dificultades en sacarse los anillos.
– ¡Sí!, tanto él como mi abuela
– Veo también unos dientes de oro
– ¡Sí! tenía varios dientes de oro
– Está siendo tu guía por un tiempo …. sonríe….

¡Mediumnidad y constelaciones familiares, de la mano!

En mi última sesión de Mediumnidad, empezaron a suceder cosas diferentes.

Por primera vez, las Constelaciones Familiares vinieron a apoyar la sesión de Mediumnidad en una forma muy especial. Os explico:

Iniciamos como usualmente, sólo preguntando con quién se quiere contactar (familiar, pareja, amistad,…), edad y tiempo que pasó desde la partida.

Para mi sorpresa era muy reciente, tan solo 2 semanas atrás, la madre de la cliente, anciana.

La primera información que percibo, como otras veces, son los últimos tiempos de la persona. Y me refiero tanto a los últimos días como etapa de vida.

Así, percibo una caída con un bastón o un caminador, y como si desde entonces hubiera perdido las fuerzas.

Poco a poco empecé a inclinarme lateralmente. De hecho, sentí como si me quedara dormida en un sillón. Y entonces fue cuando escuché una vez en mi interior, que me decía: “me quedé dormida en el sillón, hice una respiración extraña, quizás dormí un poco más de lo habitual, pero nada más. Después me levanté y todo sigue normal.” Y ahí pude entender, que la persona que había fallecido, mayor, se quedó dormida en el sillón, por lo que no se dio cuenta del traspaso. Y como otras veces, al escucharla, bajó un pack de información simultáneo, en el cuál “supe” que a ese ser no le gustaba hablar sobre la muerte, que no era uno de los temas del que mantuviera conversación, todo lo contrario, que solía evitarlo, apartarlo y cambiar de tema si surgía. Y así me lo confirmó su hija.

Cuando realizamos sesiones de Constelaciones Familiares, es habitual que haya representantes ocupando el rol de personas que han fallecido, y en algunos casos, se pone de manifiesto que esos seres no han traspasado. Las razones son múltiples, unas veces porque hay asuntos inacabados, otras veces porque la experiencia de muerte no la han podido finalizar, y otras veces porque los que quedan vivos no permiten su partida.

En este caso nos encontrábamos con una experiencia de muerte no finalizada. Eso en parte se debía al desconocimiento y a la negación que en vida había hecho sobre la muerte, con lo cual, como salió del cuerpo cuando estaba durmiendo, y podía seguir moviéndose y desplazándose, y manteniendo conversaciones con su hija, pues para ella, dentro de la extrañeza, seguía “viva” y todo estaba normal.

Y en un nivel, así era. Pero en otro, no.

Le informé a la hija que iba explicarle a su madre lo que había sucedido. Y así, mentalmente, me comuniqué con la señora y le expliqué que eso que estaba experimentando era exactamente la muerte; y que, como ella podía comprobar, no era aquello temible que se había imaginado. Y que, efectivamente, SÍ, seguía existiendo.

Sentí que se hacía un tiempo de silencio en el otro lado, y me percaté de que estaba tomando conciencia de su real situación. Fue concluyente cuando me vino de vuelta la siguiente pregunta: “ y ahora, ¿quién dará de comer a los gatos?”. Por supuesto la hija asintió con la cabeza que ya lo estaba haciendo.

Pude sentir como en el otro lado la madre se estaba elevando y empezaba a ver a seres conocidos que ya habían traspasado, familiares que venían a buscarla.

Tras acabar la experiencia de ahogo respiratorio, empezó la sensación de bola en la boca del estómago. Y ahí sentí que se trataba de un bebé que no llegó a nacer, hermano mayor del cliente, evento que confirmó. Sentí que esa vivencia estaba también por finalizar. Aquí es donde aplicamos los movimientos de Constelaciones Familiares, ayudando a traspasar tanto a madre como hijo.

Para quien quiera entender más sobre el tema de experiencia inacabada de muerte, recomendamos ver la película “Promoción fantasma”, que además de divertida trata el tema de forma excelente.

Posteriormente a esto, empezó la LLUVIA DE PRUEBAS DE VIDA que a las personas que han traspasado les gusta mandarnos, y por las que les gusta que les recordemos, y que todas fueron confirmadas por su hija:

– descripción de la habitación: cama antigua de madera, sábanas blancas, cómoda con sobre de mármol, lámpara con forma de tulipán,..

– la cocina y cocinar como centro de vida de la casa. Preparar pelota para el caldo, pescado rebozado,…

– alguien cuyo nombre empieza por M…..y sí, la tía, hermana de la madre y que también había partido se llamaba así

– alguien que se agarra-abraza a un tronco…la abuela lo hacía en el patio

– la cocina de fogones de gas, de las blancas metálicas con tapa,

– el sol entrando por la puerta de la cocina desde el patio de tierra, con un gran árbol

– las macetas en la ventana con romero,

– los rosales con los que se preparan ramos,

– el porrón de cristal transparente con vino en la mesa de la cocina (de él bebía el tío),

– en la casa suelen estar sólo mujeres, apenas veo los hombres…me confirma el matriarcado,

– un hombre con las manos blancas de yeso…sí, fabricaban los moldes de los mosaicos,

– dolor en ambas rodillas, como haber caído e ir con bastón, traumas de guerra…y sí, el abuelo cayó golpeándose ambas rodillas, andaba con bastón y la familia había vivido diferentes circunstancias relacionadas con la guerra

– como aficiones, pocas, ir al baile de las fiestas populares…y la cocina de nuevo,

– algo de hacer puntas…pero más coser otras cosas, y un brasero en el suelo…y sí, era modista,

– dar de comer y beber a pájaros…sí, la mama lo hacía

– algo con caballos…y sí, el abuelo fabricaba carros cuando éstos eran tirados por caballos

– y la casa…que inicialmente fue construida en el campo, cuando había sol y luz y no habían casas y pisos alrededor como hay ahora y que le tapan toda la luz

– y un árbol grande en el patio….que fue derribado por una excavadora sin previo aviso cuando construyeron los pisos

Canalizar con imágenes

Belfast, 16 agosto
Es un reto transmitir mensajes de un ser que traspasó hace más de 30 años, con apenas 20, y con quien no tienes un idioma en común.
En esta última vida, él era de nacionalidad griega y le transmito los mensajes a su sobrina (no nacida en el momento de su partida) y con quien hablo en inglés.
¿Cómo hacen entonces?
Con imágenes.

En mi campo mental se dibujan imágenes, algunas más claras que otras, las cuáles van relatando una historia en la que presente, pasado y futuro se tornan uno.
Así veo/siento:
– un accidente de coche 》murió en el accidente
– cuerdas de instrumento musical 》 tocaba la guitarra
– un tablero largo blanco y piezas de coche, cosas relacionadas con mecánica 》 por un tiempo trabajó con su hermano en el negocio familiar vendiendo recambios de coche
– un sombrero con punta o una pluma 》llevaba un sombrero con forma durante el servicio militar
– también unos pantalones y botas significativos, no distingo si son de pescar o de montaña 》 quizás son los militares
– alguien dibuja aros al sacar el humo cuando fuma 》 su hermano, el padre de la mujer que está conmigo (la sobrina).
– y por último y la que abre más interrogantes por lo que más adelante relataré: una esponja de baño, amarilla como el sol, redonda, de tacto suave y que cuelga de un cordón blanco. Su sobrina no relaciona con nada.

Posteriormente nos dirigimos a casa de un amigo de ella recién operado, para ayudar en su postoperatorio. “Casualmente” lleva el mismo nombre que el tío fallecido. Y cuál es nuestra sorpresa cuando entramos al baño y nos encontramos, de frente, con una esponja amarilla exacta a la descrita ¡¡¡colgada delante de nuestros ojos!!!

Canalizaciones

Ayer tuve mi primera canalización “voluntaria”.
16 pruebas de vida = 16 confirmaciones

Un dulce espíritu femenino que además de comunicarme pruebas me enviaba mensajes de confianza en la canalización.

Hasta ahora las canalizaciones habían sido espontáneas, la persona fallecida se colaba en mi mente e irrumpía en medio de cualquier cosa que yo estuviera haciendo para poder comunicarse con mi interlocutor. Ahora empiezo fase de entreno para que pueda ser más previsible y alcance a informar y pedir permiso a la persona con la que estoy.